Ser bueno no alcanza, necesitas a Jesús para salvarte.

by | 17 May 2025 | Salvación

Actualizado: 8 ene

Por: Victor Turcios. Pastor

En Hechos 10:1–48. Se nos cuenta la historia de Cornelio un hombre bueno que aún necesitaba a Jesús.

Cornelio no era cualquier hombre. Era un centurión romano, líder militar, respetado por su posición, pero también por su carácter. Daba limosnas a los pobres, oraba a Dios constantemente y era temeroso del cielo. ¿Qué más podría faltar? Sigue leyendo y lo descubrirás.

Aunque su vida estaba marcada por la devoción y la generosidad, Cornelio aún no había oído el mensaje que podía cambiar su eternidad. Dios, en su misericordia, intervino. Envió a un ángel que le dijo: “Tus oraciones y limosnas han subido como ofrenda. Ahora envía por Pedro. Y Cornelio obedeció sin dudarlo.

Días después, Pedro llegó a su casa. Cornelio lo esperaba con su familia y amigos, todos con hambre espiritual. Pedro comenzó a hablarles de Jesús:

“Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y poder. Él anduvo haciendo bienes, sanando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él.Fue crucificado, y al tercer día resucitó. Nosotros somos testigos de todo esto.” (Hechos 10:38-40)

Pedro no estaba contando una religión. Estaba contando una historia real, poderosa y eterna. Jesús vivió sin pecado, sanó enfermos, echó fuera demonios, amó al rechazado, y luego fue clavado en una cruz para cargar con el castigo que tú y yo merecíamos. Pero no quedó en la tumba. Resucitó. Venció a la muerte. Y ahora ofrece vida eterna.

Y entonces Pedro cerró su mensaje con esta declaración transformadora:

“Todos los que en Él creyeren recibirán perdón de pecados por su nombre.” (v. 43)

En ese momento, Cornelio y su familia creyeron. ¡Y el Espíritu Santo descendió sobre ellos! Fueron bautizados y nacieron de nuevo. El hombre bueno fue salvo, no por sus obras, sino por la fe en Jesús.

Hoy, tú puedes ser como Cornelio

Puede ser que tú también seas una persona buena, respetada, religiosa, moral… pero si no has creído en Jesús como tu Salvador personal, aún no has sido perdonado de tus pecados.

No estás leyendo este artículo por casualidad. Dios también te está llamando. Hoy puedes hacer lo que hizo Cornelio: creer en Jesucristo, el Hijo de Dios, y recibir el regalo del perdón y la vida eterna.

¿Quieres recibir a Jesús como tu Salvador?

Ora con fe esta oración:

“Señor Jesús, hoy creo que Tú eres el Hijo de Dios. Creo que moriste en la cruz por mis pecados y que resucitaste al tercer día. Te necesito. Perdóname, límpiame y sálvame. Hoy te recibo como mi Salvador y por fe me declaro tu hijo. Amén.”

Si hiciste esta oración con sinceridad, ¡bienvenido a la familia de Dios! Escríbeme si necesitas ayuda para crecer en tu nueva vida con Cristo.